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viernes, 05 de septiembre de 2008 |
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"Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová" (Jer.9:24).
Por medio de Jeremías, el Señor declara cuál es su verdadero deseo respecto de su pueblo: no simplemente que obedezcan sus mandamientos, sino que lo conozcan y lo entiendan.
Israel había perdido de vista al Señor, afanado en los rituales externos y en su licenciosa manera de vivir. Entonces Dios reclama a su pueblo que le han abandonado, y que no le han conocido.
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Escrito por Administrador
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jueves, 04 de septiembre de 2008 |
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El principal resultado de la caída del hombre en Edén fue la separación. El hombre alienado de Dios, de sí mismo, de su prójimo y de la naturaleza.
La alienación del hombre no es un descubrimiento del existencialismo del siglo XX; es la consecuencia del pecado, tan antiguo como el hombre. Y este pecado del hombre no fue de carácter sexual –como se ha querido erróneamente mostrar– sino de carácter moral: la desobediencia al mandato de Dios.
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